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Wed 29 June 2016 | tags: sexo anal, coito rectal, hemorroides, desgarros, consejos salud, -- (permalink)

No siempre tener sexo anal puede causar hemorroides, aunque si es cierto que la penetración anal puede causar ciertas heridas en las venas internas del ano. Hay técnicas muy sencillas y efectivas para aliviar los dolores de la inflamación y nosotros te proponemos ciertos pasos para que tus relaciones sexuales sean más cómodas y placenteras. 

En primer lugar debes saber que la ansiedad puede ser la causante de que se inflamen las venas y que no se contraigan para volver a su tamaño normal, por lo tanto, cuando algo roza con ellas ya sea un dedo o el propio pene, las venas se vuelven mucho más sensibles y es cuando se puede sufrir un desgarro que causa mucho dolor. La relajación y la tranquilidad son claves para que todo fluya entre vosotros.

El estrés suele ser uno de los principales causantes de las inflamaciones de las venas rectales ya que el ano está destinado a expulsar cosas, no a recibirlas... Nuestros cuerpos están sometidos a mucho estrés constantemente y la clave está engañar de alguna forma a tu orificio anal: mentalízate de que tu pareja no es un enemigo y de que puede proporcionarte mucho placer, verás como vuestras relaciones mejoran sustancialmente. 

La relajación es el mejor método para tener sexo anal y vosotros os preguntaréis:  ¿pero cómo consigo relajarme?, pues veréis, lo primero que tenemos que deciros es que el coito anal no tiene nada que ver con lo que véis en los videos xxx gay porque detrás de eso hay una larga preparación, lubricación y gente que se dedica exclusivamente a ello, por lo tanto desechad de vuestra cabeza que es "llegar y besar el Santo". Parece muy típico, pero el juego previo puede ayudar a relajar los músculos tensos, aunque creas que estás relajado, la realidad es que siempre existe algo de tensión aunque tú no seas consciente de ello. Prolongar la excitación es fundamental para relajar los músculos aunque tengas muchas ganas de penetrar a tu pareja y eyacular dentro de él. Un masaje o un baño largo y caliente son grandes técnicas de relajación también. Remojar vuestros traseros también os ayudará a que vuestras venas se reduzcan un tamaño más cómodo para la penetración. 

La siguiente frase tenéis que repetirla como si de un mantra se tratase: La lubricación es mi amiga. A diferencia de la vagina, el canal anal no produce su propia lubricación. Nunca uses exclusivamente tu saliva cuando tengas relaciones sexuales con un hombre; utilice siempre una amplia cantidad de lubricación. Hay un error muy común entre los chicos gays y es que piensan que con lubricar el pene es suficiente. En algunos casos es posible que efectivamente sea suficiente porque hay personas que dilatan naturalmente el ano, pero el sexo anal es mucho más suave si se lubricante también en el recto. Cuando creas que ya has utilizado lo suficiente, aplica un poquito más por si acaso. Luego, masajea el interior del ano con tu dedo con suavidad, especialmente alrededor de ...